PRECEUP

SINTESIS REGIONAL AFRICA

INDICE

Introducción 3

Estudio de caso (1): Gestión de desechos domésticos con la federación "Bokk Jom". Barrio Medina Fall, ciudad de Thiès, Senegal. 4

Estudio de caso (2): "Movimiento Ciudad Verde de Malindi, Kenia". Proyecto

bilateral entre los gobiernos de Kenia y de Holanda. 6

Las experiencias en el ambito de la gestión de los desechos en las zonas estudiadas 8

Una toma de conciencia común, factor de éxito del proyecto. 8

La palabra de los grupos de base, factor de éxito. 9

El aporte de proyectos de saneamiento en el establecimiento de la"colaboración" entre poderes publicos y actores privados. 10

Los aportes técnicos y políticos de la "colaboración". 10

Las insuficiencias en la gestión de desechos. 13

1. La falta de una política de promoción de la gestión compartida: una

descentralización inconclusa. 13

2. Un marco financiero e institucional inestable. 16

Conclusiones y recomendaciones sobre la gestión de desechos en las regiones

estudiadas. 16

Conclusión. 16

 

Recomendaciones 17

1. Formar e informar 18

2. Crear las condiciones para el desarrollo de buenas prácticas. 18

3. Financiar las actividades locales que promuevan buenas prácticas. 19

4. Construir una verdadera "colaboración" entre los actores públicos y privados a nivel local 20

Síntesis analítica de los estudios de caso sobre la gestión integrada de desechos sólidos y/o Líquidos en las regiones de Thiès (Senegal), Malindi (Kenia) y Malí.

Informe preparado por el PRECEUP.

Documento elaborado por:

Malick GAYE & Nestor NTAHINDURWA

Programa de Enlace para el Desarrollo Urbano Participativo (EUP)

Dakar, noviembre de 1998

 

INTRODUCCIÓN

El Programa de Economía Ambiental Urbana y Popular (PRECEUP) es un programa inter-sedes de ENDA Tercer Mundo cuya primera fase comenzó en 1994. El papel de apoyo del PRECEUP a las iniciativas locales en el Sur a nivel local, en el campo de la gestión de desechos sólidos y/o líquidos surgió por falta de medios gubernamentales, que aseguren el mejoramiento del entorno gracias a operaciones de saneamiento ambiental (especialmente en los barrios desfavorecidos, y en la ciudad en general) y de mejoramiento de la higiene y la generación de empleo, asegurando así una forma de autorealización para los menos favorecidos.

Su fin es someter a prueba y poner en sinergia a los diferentes enfoques innovadores en el ambito de la gestión ambiental urbana con poblaciones desfavorecidas, haciendo hincapié en una confrontación de experiencias y en la realización de transferencias metodológicas o tecnológicas. De este modo, se trata, a partir de sus actividades, demostrar a los organismos internacionales y sobretodo a los gobiernos, como al apoyar las iniciativas populares se pueden promover la definición de políticas ambientales apropiadas y una mayor eficiencia económica.

El presente documento contiene la síntesis analítica de tres estudios de casos que tienen relación esencialmente con la gestión de desechos urbanos.

Para cada estudio de caso presentaremos un resumen y un análisis transversal. Trataremos además de sugerir acciones futuras para la solución de los problemas encontrados en cada estudio de caso.

 

 

ESTUDIO DE CASO (1): GESTIÓN DE DESECHOS DOMÉSTICOS CON LA FEDERACIÓN "BOKK JOM". Barrio Médina Fall, Ciudad de Thiès, Senegal

Médina Fall es un barrio situado en el extremo este, a unos 3 km. del centro de la ciudad de Thiès. Frente a los problemas socioeconómicos y ambientales (acentuación de la pobreza, falta de empleo para los jóvenes, invasión de basuras e insalubridad de las vías públicas, insuficiencia de infraestructuras sociales) los habitantes de Médina Fall se organizaron colectivamente o de manera individual, con el fin de responder a estos retos. Para conocer sus problemas se estableció de un lado, una relación de causa-efecto entre la salud precaria de los niños (diarrea, sarna, parasitosis intestinal, etc.) y la presencia de basuras; y de otro lado, entre estos últimos y el deterioro del ambiente (contaminación del aire, multiplicación de roedores, etc.)

Con este fin, la población inició el proyecto de gestión de basuras, que cubre a más de 30.784 habitantes.

Los principales actores implicados son:

1. Las Organizaciones Comunitarias (OC), organizadas o no dentro del marco de la Agrupación de Interés Económico (G.I.E.) "BOKK JOM". Ellas se encargan de la recolección y del procesamiento de las basuras por medio el compostaje. Además, participaron en cada una de las iniciativas y sobretodo, en la selección de tecnologías, discutiendo sobre los procesos de recolección propuestos por la Organización No Gubernamental (O.N.G.) Enda Graf Sahel, y contribuyendo a su modificación.

2. La Federación de Mujeres formuló los objetivos del proyecto y lo inició. Asegura también las acciones de sensibilización.

3. La ONG Enda Graf Sahel apoya a los grupos en términos técnicos y financieros en los ámbitos de la recolección, selección, compostaje y el procesamiento de éste para la agricultura urbana. Enda subsidia la compra del material y asesora a la población en su formación.

4. La UNICEF interviene en el sector del saneamiento en convenio con el municipio, teniendo como intermediario el Servicio de Higiene Municipal. Ella pone en marcha un proceso participativo de instalación de letrinas y de cisternas de recolección de aguas residuales.

Se aseguró el abastecimiento de agua de las poblaciones por parte del Estado, por medio de la Sociedad de Aguas de Senegal que tiene a su cargo de manera integral la explotación del servicio.

El saneamiento por la instalación de letrinas y de pozos negros goza del beneficio de un financiamiento participativo de la población, quien por medio de su comité de gestión barrial está en relación con el Servicio de Higiene, coordinador del proyecto y supervisor técnico. Es este servicio el que selecciona a los beneficiarios según las posibilidades que tiene cada operación.

El principal problema de evacuación de desechos se resolvió por completo. Además, se alcanzaron los objetivos de esta experiencia que eran: favorecer y valorar a las iniciativas de recolección de basuras por las poblaciones desfavorecidas de la ciudad de Thiès; experimentar y divulgar las técnicas de compostaje de los desechos orgánicos y de manejo de huertas; ayudar a las comunidad a tener un visión global de su espacio barrial y administrar mejor sus recursos.

El impacto más significativo de esta experiencia fue el fortalecimiento de las capacidades de gestión de las Organizaciones Comunitarias. Por otro lado, en Thiès estas iniciativas produjeron un efecto "multiplicador" en otros barrios y permitieron que las organizaciones trabajaran en conjunto.

ESTUDIO DE CASO (2): MOVIMIENTO CIUDAD VERDE DE MALINDI (KENIA). PROYECTO BILATERAL ENTRE LOS GOBIERNOS DE KENIA Y HOLANDA.

Malindi es una ciudad antigua situada en Kenia en la costa del Océano Índico. Comprende cuatro barrios populares y muy densos que se caracterizan por la falta de saneamiento (charcos de agua y basuras esparcidas por todas partes en las calles y desbordamiento de materias fecales). Estos sitios constituían lugares para la reproducción de insectos, vectores del paludismo, cólera, etc.

Más de la mitad de la población de Malindi vive esencialmente del turismo, pero a causa de esta insalubridad el municipio ha visto disminuir el número de turistas, pues la recolección era irregular, o inexistente.

El análisis de los problemas sanitarios por parte de todos los actores de la ciudad los llevó a fijarse como objetivo el ofrecer a la población un ambiente sano que permita su desarrollo, suministrándole las necesidades básicas que son: el acceso al agua potable, a la comida, la energía y a un hábitat decente.

La estrategia utilizada fue la de movilizar a las comunidades interesadas incitándolas a asumir el papel que les correspondía.

Las acciones puestas en marcha son:

La sensibilización para la protección del medio ambiente.

La introducción de una planificación urbana con un enfoque ambiental.

Recuperar la memoria de los logros obtenidos hacia la puesta en marcha de los objetivos fijados.

La promoción de una cooperación entre todos los actores afectados por la higiene, creando una oficina para el medio ambiente.

Los actores involucrados son los siguientes:

1. Los habitantes de los barrios afectados entre los cuales se cuentan las OC (Organizaciones Comunitarias), las mujeres y los niños. Ellos se encargaron de la recolección y participan en la promoción y la sensibilización.

2. Las autoridades gubernamentales ( Consejo, Comité Distrital, Ministerio de la Administración Local en colaboración con el gobierno holandés) se encargaron del financiamiento de las acciones y de la sensibilización de las poblaciones. Estos organizaron los talleres y las jornadas "ciudad limpia" en las cuales participaron todos los actores del proyecto y ofrecieron un soporte logístico. El municipio facilitó la acción al votar los acuerdos correspondientes

3. Todos los organismos relacionados con la industria del turismo, los organismos gubernamentales (Sociedad Keniana de Protección de los Animales Salvajes, los administradores de los hoteles, etc.), participaron suministrando los contenedores para la recolecta y el material de limpieza de plagas.

4. Las escuelas participan en las acciones sociales y culturales

Los principales problemas de saneamiento se solucionaron perfectamente, el hábitat se mejoró al igual que la salud. El cólera se combatió y la malaria se erradicó en un 63%. Más de 827m2 se limpiaron de maleza, 354 recipientes con aguas estancadas se destruyeron, más de 24 m de tubos de drenaje se despejaron, más de 5.200 sitios se trataron (fosas de letrinas) y 1.900 sitios se fumigaron.

La acción "Movimiento Ciudad Verde" ha tenido un impacto importante a nivel local, pues permitió una toma de conciencia y un fortalecimiento, en todos los actores de su convicción para participar. El proyecto tuvo un impacto sobre el medio ambiente local. Cabe anotar que el proyecto es de una gran riqueza más aún, cuando los resultados permitieron a los actores reconocerse en él. El proyecto promovió una interacción dinámica entre todos los actores, tanto locales como institucionales.

LAS EXPERIENCIAS EN EL AMBITO DE LA GESTIÓN DE DESECHOS EN LAS ZONAS ESTUDIADAS

Una toma de conciencia común, factor de éxito del proyecto.

La mayoría de casos estudiados o identificados en este programa de apoyo a las iniciativas locales, para el desarrollo local tuvo como campo de intervención la gestión de desechos sólidos y/o líquidos, por lo tanto, una gestión del medio ambiente urbano. Pudimos constatar estas experiencias, la cuales han sido los pasos básicos para una acción coordinada entre los diferentes actores del sector.

Uno de los factores determinantes de esta colaboración fue la necesidad para los municipios de contrarrestar los efectos negativos debidos a la política de ajuste estructural. Efectivamente, éstos frente a su incapacidad para asegurar sus principales misiones de saneamiento ( por falta de recursos financieros), abrieron un espacio a otros actores para la gestión del medio ambiente urbano, tales como las Organizaciones Comunitarias (OC), las Organizaciones No Gubernamentales (ONG), y algunas veces el sector privado. Este espacio constituye una oportunidad de colaborar para los diferentes actores en el logro de sus objetivos respectivos.

En los casos estudiados el municipio y las OC aceptaron participar e impulsaron la gestión del medio ambiente. Participaron en la definición de los objetivos con las ONGs implicadas. Las ONGs sólo respondieron a las necesidades de la población. En cada caso estudiado, en las actividades llevadas a cabo por las Organizaciones Comunitarias, fueron reconocidas las ONGs no sólo como facilitadoras sino también como participantes.

La palabra de los grupos de base, factor de éxito.

La democracia y la descentralización fueron factores que favorecieron la articulación entre los diferentes actores (de los sectores público y comunitario y de los operadores económicos), las OC se expresaron libremente y evaluaron a quienes los asesoraron. Analizaron sus problemas, identificaron sus necesidades y propusieron soluciones a los actores institucionales. Esto permitió un dialogo sin complejos entre las OC y sus asesores: el Estado, las agencias financiadoras y las Organizaciones No Gubernamentales.

Por el hecho mismo de haber recibido la libertad de expresión, los grupos hasta ahora marginados o callados (las mujeres, los niños, los analfabetos) se expresaron. Los famosos obstáculos culturales al desarrollo desaparecieron y las mentalidades evolucionaron. En Senegal el proyecto "Gestión de desechos domésticos facilitado por la Federación "Bokk Jom" - barrio Médina (ciudad de Thiès)" es característico de esta democracia, a partir de la cual las mujeres tuvieron el liderazgo del proyecto. En Malí las mujeres participaron en la concepción, ejecución y el control del proyecto de operación de pozos de aguas grises "Siki Diya". Además, realizaron un enorme trabajo de sensibilización y de promoción en un momento en que la operación parecía en peligro (por atraso en el programa). Esta voluntad de descentralización ofrece las condiciones favorables para la reproductibidad de las iniciativas.

Otro ejemplo de voluntad de descentralización es el de Kenia. El proyecto "Movimiento Ciudad Verde" de Malindi no buscaba más que la recolección de desechos. En la actualidad, participa en los programas de educación ambiental de las poblaciones, en la siembra de flores, etc. Las autoridades municipales reciben un poder real de decisión de la administración central, la acción local allí se ha facilitado y adaptado enormemente a las necesidades locales, contribuyendo de esta manera al acercamiento de los diferentes actores.

El aporte de proyectos de saneamiento para una colaboración entre actores públicos y privados.

El cambio de escala del proyecto se resaltó también como elemento que facilitó la colaboración entre los actores a nivel municipal, en el sentido que los proyectos permitieron mejor a la movilización de la comunidad a un nivel local. Cuando se ampliaron a una escala mayor, implicaron una diversidad mayor de actores, y por lo tanto tuvo un impacto en la política urbana de manera más fácil. Por otro lado, los proyectos autosugestionados en los que la población se hace cargo por una movilización local de recursos humanos y financieros, redujeron las relaciones de clientelismo y permitieron una colaboración fundada en asuntos más técnicos y pedagógicos.

El tipo/ el nivel de asociación y el tamaño de la organización tienen seguramente una importancia sobre la puesta en marcha de un proyecto. Por ejemplo, en el caso del proyecto "Movimiento Ciudad Verde" de Malindi, es importante la Organización Comunitaria, ésta ha sabido ganarse un lugar al proceso de saneamiento en Kenia. Su capacidad de negociación le permitió participar en la orientación de políticas de saneamiento. En este caso, la principal herramienta que permitió la participación de la Organización Comunitaria en la orientación de políticas fue la existencia de mesas de concertación, especies de comités de consulta de la sociedad civil, donde están representadas la municipalidad y las estructuras del Estado. Todos estos proyectos buscan mejorar la calidad de vida de las poblaciones y generaron relaciones más funcionales entre los actores.

Los aportes técnicos y políticos de la colaboración entre actores públicos y privados

De manera general, las Organizaciones Comunitarias fueron las operadoras de los proyectos, aseguraron la sensibilización de las poblaciones, la puesta en marcha y la gestión de las actividades.

Las ONG aportan un apoyo especializado que puede ser técnico, de comunicación, de formación y algunas veces de intermediación financiera. En Malí y en Senegal jugaron el papel de mediadores entre los diferentes actores de la ciudad. En el caso del proyecto de Malindi y de Malí resaltamos la voluntad de la autoridad municipal de ofrecer al proyecto un respaldo legal, administrativo y en algunas ocasiones técnico. Lo anterior permite transformar la experiencia en modelo político.

Al nivel socio-político las OC de Malindi (Kenia) encontraron una perspectiva favorable, presentando un verdadero potencial asociativo y económico, una gran voluntad de la población para cooperar, un política de saneamiento y una legislación facilitadoras. Por otro lado, para el caso del proyecto de gestión de desechos domésticos con la Federación "Bokk Jom" de la ciudad de Thiès en Senegal, la ONG encontró en la comunidad un grupo de base fuerte : un socio y un futuro líder de la gestión. Sin embargo, en este caso la ONG y las Organizaciones Comunitarias al igual que el municipio tienen un papel ambiguo. Este último es percibido por los demás como el que debe facilitar la puesta en marcha de la política gubernamental, pero sus tareas, responsabilidades y obligaciones están mal definidas. Para este caso en particular y el de Malí, las iniciativas no surgieron de agentes políticos sino de la voluntad de las comunidades para asumir su desarrollo. Sin embargo, se pueden considerar como experiencias con valor para el futuro, que implícitamente podrán generar una nueva concepción de las políticas municipales. En ambos casos, la ONG usó una buena metodología de transformación de procesos tecnológicos y sociológicos, articulando la etapa de proyecto con la etapa de institucionalización.

Los aportes a nivel político y técnico se ilustran en el cuadro siguiente:

LOCALIDAD

Organizaciones Comunitarias

Organizaciones No Gubernamentales

Gobierno / Municipio

THIES (Senegal)

á Iniciador del proceso

á Operadores

á Gestores del proyecto

á Mediación con la ONG y la autoridad local

á Sensibilización, toma de decisión

á Asesoría especializada

á Promotor, capacitador de promotores y jóvenes

á Metodología y mediación

á Comunicación

á Asesoría y orientación

á Consecución de un terreno

á Administración / Autoridad Rectora

MALINDI (Kenia)

á Operadores

á Entidad contratante

á Interventoría

á Financiación

á Contratista de las obras

á Toma de decisión en nombre de los beneficiarios

á Movilización de la población

á Asesoría técnica, financiera, política y administrativa

á Sensibilización, educación, seguimiento, evaluación

MALÍ

á Iniciador del proceso

á Gestor del proyecto

á Toma de decisiones

á Mediación ante la organización internacional y el gobierno local

á Comunicación, formación de promotores

á Coordinación

á Financiación

á Reconocimiento legal de la operación

á Asesoría

 

INSUFICIENCIAS EN LA GESTIÓN DE DESECHOS

A pesar de los logros y la voluntad de la población para cooperar, la falta de medios y sobretodo de experiencia en la gestión de desechos revela, sin duda alguna, las fortalezas pero también las debilidades en los procesos implimentados para una gestión eficaz y satisfactoria de los problemas de hábitat y de medio ambiente, los cuales se plantean con gran agudeza en los numerosos barrios del área urbana.

1. La falta de una política de promoción de la gestión compartida: una descentralización inconclusa.

En vista de la dimensión de los problemas a los que se encontraban enfrentados los municipios y de los medios insuficientes de los que disponían, la movilización de las capacidades de autopromoción de los campesinos en la gestión de basuras, pareciera ser la única solución. El movimiento de organización a nivel de las comunidades campesinas constituye el medio que permite preservar a los valores comunitarios antiguos y promover una mejor gestión de las basuras.

El proceso de descentralización que se ha implementado recientemente en ciertos países africanos, ofrece una oportunidad a las Organizaciones Comunitarias y a las Organizaciones No Gubernamentales, por medio de los comités barriales y de los comités locales de desarrollo, para influenciar la formulación de políticas y estrategias sobre los asentamientos humanos.

La protección local del medio ambiente y de manera más particular la higiene pública es una de las primeras competencias reconocidas (en los textos) en las administraciones municipales. Sin embargo, el marco legal que permite asumir estas misiones es rara vez explicitado. Pocas veces los recursos humanos y financieros se transfieren realmente. Los municipios quedan a menudo bajo la tutela de los servicios centrales, mejor equipados. Frente a sus responsabilidades en materia de gestión de desechos, nuevas o reafirmadas, los alcaldes están desprovistos de medios adecuados tanto en el plan técnico como financiero. Los resultados en el trabajo de campo se han visto afectados por eso. Las iniciativas privadas o comunitarias a menudo sorprenden a los alcaldes fuera de base, estos tienen entonces, algunas veces, una reacción defensiva más que de complementariedad, o mejor dicho, de coordinación y de apoyo.

Este período de fortalecimiento de la descentralización en los países africanos por un lado, y de complejidad de la gestión de desechos urbanos por otro lado, debido a la implicación de numerosos actores en este sector, aparece como un período en el que cada actor institucional (nacional y local), o privado (comunitario o individual), busca diferenciarse y afirmar sus propios referentes con relación a otros actores que preexisten o aparecen en ese sector en plena mutación.

En la mayoría de los casos estudiados, constatamos que la representación de los actores comunitarios se encarna a menudo en los comités barriales. Estos últimos constan de miembros de todos los grupos comunitarios al igual que algunos representantes de las administraciones y de las colectividades locales, y permiten a todos los participantes expresarse libremente. Pero todavía falta mucho para que los comités de barrio se conviertan en una instancia legítima que pudiera servir de plataforma de articulación a nivel nacional entre estos actores del desarrollo.

Las debilidades de las Organizaciones Comunitarias se deben en parte a las condiciones socio-económicas existentes en el país.

A NIVEL NACIONAL:

En casi todos los países mencionados se constata una falta de política institucional clara que tenga relación con el desarrollo de las Organizaciones Comunitarias. Una multitud de actores actúan sin coordinación y es deplorable la cuasi-ausencia de planificación consecuente de las acciones para realizar en el marco de las políticas nacionales de gestión de basuras. El éxito de esas acciones dependerá de una redefinición del papel de cada uno de los actores. Unas actividades que debieran llevarse a cabo por las OC son entregadas y ejecutadas por ejemplo, por las entidades del estado o los organismos semi-públicos.

A NIVEL DE LAS ORGANIZACIONES COMUNITARIAS:

Existen unas debilidades en materia de organización, de funcionamiento y de gestión debidas a diversos factores endógenos y exógenos. Con frecuencia, las Organizaciones Comunitarias son demasiado pequeñas para realizar una gestión profesional y se quedan pequeñas por esta causa. A menudo, las actividades se reducen a actividades sólo de pre-recolección y/o de compostaje. Trabajan bajo forma de puntos de recolección, y más como sucursal o rama de una sociedad de prestación de servicios públicos, que como una empresa autónoma. En lugar de una integración funcional vertical, las Organizaciones Comunitarias se encuentran aisladas, con un capital social muy débil, lo que les quita la credibilidad y el acceso al crédito bancario.

1. Un marco financiero e institucional debil

Desde el punto de vista financiero, la práctica general y reconocida por las entidades públicas es la recaudación de una tarifa por concepto de recolección de las basuras realizada por el municipio. Ahora bien, esta tarifa es de un rendimiento fiscal bajo, en consecuencia los municipios no tienen los medios financieros para prestar el servicio al que las poblaciones creen tener derecho. En respuesta a las necesidades urgentes de la población se asiste en la práctica a la proliferación de nuevos sistemas privados de organización para la recolección de desechos, a cambio de una remuneración directa. Igualmente aquí, estas prácticas se articulan rara vez en el sector público y pueden acentuar las desigualdades sociales. También, los conflictos de competencia y de intervención sobre el terreno podrán aparecer, lo que genera eficacia. Por el momento, la validez y la calidad no se pueden garantizar, ni ante las mismas comunidades, ni en relación al contexto general de la ciudad, y mucho menos a nivel nacional, particularmente su contexto ambiental.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES SOBRE LA GESTIÓN DE DESECHOS EN LAS REGIONES ESTUDIADAS

CONCLUSIÓN

Los casos estudiados en lo que respecta a la gestión de basuras por las ONG y las OC en las regiones respectivas de Malí, Thiès (Senegal) y de Kenia, dan una esperanza en cuanto a la reducción de éstas. Del análisis de los tres casos podemos sacar unas cuantas conclusiones generales:

1. Los programas de educación y de información permiten aumentar eficazmente los índices de participación y el rendimiento de los materiales del sistema de recolecta selectiva y de reciclaje.

2. Las administraciones nacionales pueden fomentar los sistemas de recolección separada (desechos reciclables y no reciclables) y de reciclaje, por medio de su política general de gestión de desechos, con otras acciones ligadas al medio ambiente, al igual que con las intervenciones específicas que consisten, por ejemplo, en motivar las OC. Estas últimas poseen un potencial considerable en el mejoramiento de las condiciones de vida de las poblaciones.

3. Las OC cuando están organizadas sobre una base coherente y promovidas por la administración local y central (por ejemplo en Kenia), pueden encargarse de la operación de recolección. Los costos globales de la recolecta se pueden reducir notablemente en el caso de los sistemas puestos en marcha por las OC, pues tienen recursos de una mano de obra más o menos gratuita.

4. La descentralización es también el elemento determinante principal. Sin embargo, el proceso está aún inconcluso puesto que son numerosos los entes locales y centrales que no quieren descentralizar su poder (el caso de Thiès) por razones políticas y financieras.

RECOMENDACIONES

El problema de los desechos urbanos tiene la ventaja y el inconveniente de aparecer como un problema trivial, perceptible cotidianamente por cada uno y para el cual cada uno cree tener una solución simple para proponer. Sin embargo, a pesar de todas las tomas de posición observadas en los tres casos relacionados con la salubridad, el medio ambiente o la salud para todos, el problema está lejos de ser solucionado por completo ! Las dimensiones en las relaciones entre los socios de la gestión de desechos (ONG, Municipios, servicios descentralizados de los ministerios, OC, etc.) analizadas en los estudios de caso, están estrechamente ligadas las unos con las otras, de manera que los cambios en una de esas dimensiones produce automáticamente una modificación en los otros componentes.

A este efecto, se pueden dar algunas recomendaciones:

1. Formar e informar:

Los actores locales (ONG, OC, Municipios, etc.), con frecuencia no son informados del alcance de los acuerdos firmados y de las disposiciones prácticas que se deben tomar para su aplicación. En lo que concierne a la gestión de desechos, en los tres casos estudiados, este problema es visto únicamente bajo un ángulo sanitario (lugares de multiplicación de larvas de mosquitos, malos olores, problemas estéticos o paisajísticos, etc.). Esto no es sorprendente si se considera que el personal encargado de este servicio hace parte generalmente del equipo de técnicos de la ingeniería sanitaria. Toda prerecolecta y recolecta de los desechos que consiste en eliminarlos de la calle hacía los sitios de disposición final, no hace más que desplazar el problema desde el centro urbano hacia un sitio alejado (generalmente situado en un pueblo cercano). No se hace más pues que desplazar la contaminación de un medio hacia otro. Y justamente es en los depósitos no técnicos que se constituyen los gases de efecto invernadero, como por ejemplo los gases bajo forma de metano; a este respecto, es indispensable un apoyo en la formación de los técnicos municipales encargados del asunto. El éxito de la acción pasará por un reconocimiento y una redefinición de los papeles a los que cada uno puede aspirar. La contratación o el establecimiento de convenios a partir de las relaciones entre los actores podrá, por ejemplo, ser un elemento central en la definición de los papeles de cada habitante-contribuyente que participe en un proyecto y sobretodo para su reconocimiento oficial.

2. Crear las condiciones de desarrollo de buenas prácticas

Si tomamos el ejemplo de las actividades de compostaje que se adelantan en la mayoría de las ciudades estudiadas, podemos constatar que participan en la solución de los problemas de gestión de desechos en sus localidades, en efecto:

En términos económicos, el compostaje reduce las cantidades de desechos a transportar para ser enterrados y por lo tanto produce una disminución en el precio del transporte;

En términos agrícolas, el compost permite abonar el suelo y mejorar el rendimiento de los cultivos;

En términos sociales, la cadena de "gestión de desechos" permite crear empleos directos (recolectores, operarios del compostaje), e indirectos (hortelanos);

En términos ambientales, además de la reducción de la contaminación local (malos olores), el compostaje permite reducir las emisiones de metano, uno de los gases que producen el efecto invernadero!

En los tres casos no tenemos registros de experiencias de compostaje descentralizado y financiado oficialmente por el municipio. Todas las acciones se inician por las ONGs y las OCs y no tienen este apoyo, estas acciones son limitadas en tiempo y espacio. Debería haber un apoyo local a estas "buenas prácticas":

Definiendo una manera completa, clara, realista y flexible, un marco jurídico y legal que lleve al desarrollo de estas actividades. Así, teniendo un estátus formal, los actores participantes podrán solicitar las subvenciones a los fondos de financiación del Estado Central o del Municipio.

Aportando un apoyo financiero para sostener las acciones contratadas, lo que implica la necesidad de formular un programa global de gestión y un marco de coordinación de las intervenciones de los diferentes actores institucionales existentes, sin coartar sus iniciativas;

Suscitando la colaboración entre los diferentes actores...

3. Financiar las actividades locales que promuevan las buenas prácticas. En la mayoría de los casos estudiados la gestión de desechos se financia a partir de una tarifa de recolección de las basuras domésticas (RBD), del cual el monto en ciertos casos parece poco en comparación al costo real de la gestión de este servicio.

Para promover las "buenas prácticas", el Estado podría crear un organismo dotado de una personalidad jurídica y de autonomía financiera, que tendría como objetivo, por ejemplo, financiar los trabajos de inversión comunal o intercomunal; cubrir los gastos de formación del personal comunal y de las OCs. Los recursos de este organismo provendrían de las cotizaciones de los municipios, de las subvenciones del Estado, el cual podría decidir, por ejemplo, crear un impuesto razonable sobre la venta de diversos productos (gasolina, cerveza, juegos, etc.), y/o sobre las basuras, los efluentes, sobre las fosas de los alcantarillados y los permisos de desagüe. Esta estrategia podrá dar a los que contaminan la flexibilidad y los estímulos deseados para encontrar el medio más rentable de alcanzar los objetivos de la gestión de basuras. Estos impuestos constituyen un contra-incentivo financiero directo para la producción de los desechos y serán útiles para los municipios, pues son fuentes de ingresos que se podrán aprovechar para financiar otros proyectos.

 

4. Implementar una verdadera colaboración a nivel local.

Esto supone que los diferentes actores se reconozcan mutuamente, que no haya aquí competencia entre los diferentes actores sino más bien complementariedad, que haya trabajo para todos y que los otros socios cooperen sólo si hay un mínimo de transparencia en la gestión de los "asuntos locales". Las acciones a este respecto consistirían en identificar a los actores e involucrarlos tanto en las reflexiones como en las acciones para guíar y crear una instancia local de concertación, con miras a darle sostenibilidad a las acciones comenzadas y preparar juntos las acciones futuras.

Como se señaló anteriormente, los problemas provienen de una falta de coordinación entre los principales actores y de la ausencia de una gestión global de desechos. Una nueva articulación se debería llevar a cabo entre los actores de la sociedad civil (habitantes, hogares, asociaciones locales de desarrollo, etc.). Este "partenariato" se podría organizar de manera que la lógica social prime sobre las otras y favorezca posteriormente, la lógica económica que emergería para sostener las acciones locales.

En todos los casos, unas experiencias originales han sido imaginadas por las dinámicas comunitarias en la creación de "servicios urbanos de cercanía". En primer lugar, la participación comunitaria instauró un "sistema" de concertación entre los habitantes del barrio, que permitió definir las necesidades sentidas. Las soluciones han sido pues imaginadas y se han llevado a cabo, y algunas veces, los primeros financiamientos se han otorgado (Thiès). A través de estas experiencias, las poblaciones se han respondido a sí mismas unas preguntas tales como: "¿qué se debe hacer?" para mejorar las condiciones de vida del barrio; "¿con qué medios?", "¿quién va a pagar qué?, y ¿cómo?".

El papel desempeñado por la dinámica comunitaria sigue pues más allá de la identificación de las necesidades y de la implementación de diversas formas de intervención. Esta dinámica se vuelve una articulación privilegiada con estas poblaciones para difundir la comunicación, hacer evolucionar los comportamientos, incitar al pago regular de las prestaciones efectuadas, controlar la calidad de esas prestaciones, hacer aumentar las prestaciones, y preparar el terreno social para las nuevas prestaciones de servicios urbanos.