Programa de Servicios Urbanos Basicos - UNICEF

Tîtulo del proyecto

Programa de Servicios Urbanos Basicos - UNICEF

Lugar de implantación

GUATEMALA. Ciudad de Guatemala, asentamiento humano precario: el Mezquital

Campo de intervención

Habitat, infraestructura

Abastecimiento en agua potable

Salud

Fechas claves

Principio del proyecto

1984

Duración del proyecto

hasta 1997 (13 años)

Presupuesto total

en la moneda local

en US $

Principales socios

UNICEF

Colaboración con el gobierno/Programa sanitario

Palabras claves

Promotores de salud

Participación de las mujeres

Desarrollo del niño

Sistema de salud alternativo

Comunicación y movilización social

Información general

Contexto (geográfico, institucional, político, socio-económico, equipo, infraestructuras…)

En los años 90, la ciudad de Guatemela contaba con una población de más de 2 millones, de la cual 700 000 personas vivían en 231 asentamientos en condiciones muy precarias, faltándoles las infraestructuras y los servicios básicos. Respecto a las cifras del Ministerio de la Planifación, más de los tres cuarto de la población vivían debajo del umbral de pobreza, es decir con menos de 100 $ mesuales.

 En varios de estos asentamientos, las tasas de mortalidad infantil excedían el 64 por 1000 nacidos vivos, podiendo llegar hasta 130. Un estudio en 1990 puso de relieve la prevalencia de enfermedades diarréicas agudas y de infecciones respiratorias agudas en los asentamientos populares, hasta dos veces superior que en el resto de la ciudad. Estas dos enfermedades junto con los parasitas intestinales, la malnutrición, las infecciones perinatales constituyen todavía hoy en día las principales causas de mortalidad infantil en Guatemala.

Además estos últimos años la población de Guatemala ha crecido muy rapidamente . Tres fénomenos pueden explicar esta situación : el éxodo rural, los problemas creados por el conflicto armado y por el terremoto de 1976, una tasa de crecimiento natural de la ciudad superior al promedio nacional

Historia del proyecto (orígenes, problemas encontrados…)

Una de las primeras acciones que emprendió la UNICEF en el Mezquital fue de proveer el abastecimiento del sistema de agua .

El Mezquital es un asentamiento constituído por 9 400 familias. Aquellas familias han invadido la zona de manera ilegal y a modo de consecuencia, no había níngun servicio urbano. Después de una irrupción de tifoídea, los habitantes del Mezquital se acercaron de la UNICEF para que los apoye en el abastecimiento de agua del asentamiento. La mayoría de la gente en el Mezquital vivía debajo del umbral de pobreza. La falta de agua potable y las enfermedades de origen hídrica fueron identificadas como los principales problemas. En 1985, 150 niños de menos de 5 años murieron de enfermedades prevenibles.

Resúmen del proyecto (objectivos generales, beneficiarios, recursos, resultados esperados…)

El proyecto iba dirigido a la comunidad que apoyaba programas respecto : al agua, al saneamiento, al drenaje, a la mejora de la vivienda, a la promoción y a la atención de la salud, y al desarrollo del niño en los asentamientos ilegales.

El proyecto incluía una red innovante de promotores de salud elegidos por la propria comunidad así como nuevos modelos de atención.

Actores y sus relaciones : división de las tareas y responsabilidades, formas de organización

Trabajando con la ONG francesa Médecins Sans Frontières un proyecto de servicios básicos fue desarrollado. Con la cooperación de la comunidad, estudiantes enfermeras dispensaron medicinas antiparasitarias a los niños.

UNICEF por su parte entregó el material para 13 grifos colectivos, que fueron instalados por voluntarios locales.

En febrero de 1987, un Comité para la Atención de la Población de las zonas precarias de la ciudad de Guatemela fue creado (COINAP), convirtiéndose pronto en el interlocutor gubernamental de la UNICEF. Este comité reunía más de 20 instituciones públicas y privadas, incluyendo varios ministerios, municipios, universidades, ONGs, representantes de las organizaciones de base de los lugares donde se realizaban los proyectos.

La vocación principal del COINAP era la coordinación de las acciones de las diferentes instituciones en dirección de los asentamientos pobres. Durante los primeros cinco años, el COINAP ocupó un papel crítico en la implementación del Programa de servicios urbanos básicos, promoviendo apoyo técnico y/o financiero. Pero después de cinco años, con el aumento del número de asentamientos precarios, el papel del COINAP cambió. De una agencia que ejecutaba proyectos se convirtió en una que apoyaba otras organizaciones para implementar proyectos de servicios de base. El COINAP estuvo entonces reorganizado en dos grupos. El primer grupo trabajaba directamente con los grupos de bajos ingresos, ofreciendoles asistencia o ejecutando los proyectos. El segundo grupo concentraba su acción en movilizar los recursos institucionales del gobierno y los de las agencias representadas en el comité. Un nuevo servicio fue también creado en vista de documentar la metodología y las experiencias emprendidas y de evaluar los resultados de las diferentes actividades del COINAP.

Aspectos tecnológicos (inovaciones, métodos…)

Resultados e impactos de la experiencia (cualitativos y cuantitativos)

Durante los cuatro primeros años del proyecto, se pudireon observar importantísimas mejoras del nivel de salud en el Mezquital. Entre 1987 y 1990, el porcentaje de niños menores de un año que habían sido vacunados en contra de enfermedades imuno-prevenibles aumentó de 16 a 59%. De la misma manera, la proporción de niños vacunados entre uno y cuatro años aumentó de un 51 a un 85%. Resultados comparables pudieron observarse en Chinautla, un asentamiento de 52 000 personas en las afueras de la ciudad de Guatemala, donde también se promovió el Programa de Servicios Urbanos Básicos.

Además, las promotoras de salud (que se hacían llamar "reproinsas") habiendo sido elegidas por la comunidad, ten°an un número razonable de personas bajo su responsabilidad. Un sondeo en el Mezquital reveló que el 90% de las personas interrogadas conocía a su reproinsa local y había beneficiado de su presencia.

En 1993, 600 reproinsas habían recibido 18 meses de formación, de un costo de 100 $ por persona. Estaban presentes en 8 zonas geográficas, en 60 asentamientos, logrando así la cobertura de 150 000 personas. Cada reproinsa ofrecía 8 horas de su tiempo para el servicio a la comunidad. En los asentamientos en los cuales las reproinsas operaron, los gastos mensuales en medicinas por familia fueron de más o menos 10 $, lo que significó tremendos ahorros respecto a la situación anterior. Además, no sólo las reproinsas hacían ahorrar dinero a las familias, promoviendo la atención preventiva a través de la educación, sino que también, reducían los costos del sistema hospitalario, convirtiendo al hospital como lugar de última instancia, s¢lo para graves problemas de salud.

Sin embargo algunas reproinsas encontraron algunas dificultades en combinar su labor como voluntarias en la comunidad y su trabajo para poder mantener a sus familias. Los organizadores del proyecto notaron que algunas de las reproinsas habían tenido que abandonar el proyecto. Algunas de esas reproinsas fueron convencidas por sus esposos de abandonar ese cargo ya que no desembocaba sobre una ganancia financieria para las familias. Por esta razón se pensó que habría que hacer un esfuerzo para proveer una asistencia económica a las reproinsas.

En este contexto, las reproinsas trabajando con el COINAP, crearon una fundación, llamada "Fundación de Esfuerzo y Prosperidad" (FUNDAESPRO). Bajo la égida legal de esta fundación, se creó, en el Mezquital en 1989, una farmacia en la cual reproinsas, formadas por el Ministerio de la Salud, vendían medicinas básicas a bajos precios. Al mismo tiempo que esta farmacia proveía pequeños ingresos a las reproinsas, también proveía medicinas a bajo precio a la comunidad. AdemÝs era un lugar de educación sobre el cu°dado de la salud para la comunidad.

En 1990, FUNDAESPRO abrió una nueva farmacia en Chinautla y también una pequeña tienda de alimentación a bajo costo.

En 1992, la farmacia del Mezquital contaba entre 1500 y 2000 clientes por mes. Los pequeños beneficios de la farmacia permitieron a FUNDAESPRO pagar varias de las reproinsas , bajo la forma de alimentos básicos, evaluados a 12 $ por mes. Las otras obtuvieron el mismo nivel de asistencia ya no a través de las empresas comunitarias sino a través de las agencias internacionales.

Entre mediados del año de 1989 hasta el final de 1991, 17 proyectos de empresas comunitarias fueron impulsados en 7 comunidades donde el programa funcionaba. En 1993, 8 farmacias comunitarias funcionaban. También abrieron al mismo tiempo laboratorios comunitarios en los cuales reproinsas habían sido formadas por el Ministerio de la Salud para llevar a cabo análisis de sangre, de urina y de materias fecales.

Una etapa más ambiciosa aún, prevista para 1994, era la toma bajo su responsabilidad por el programa, de 15 pequeños dispensarios, propiedad de la municipalidad y localizados en barrios de bajos ingresos de Ciudad de Guatemala. Además, también se había previsto la creación de un centro de atención para las drogas y las medicinas.

Las tiendas colectivas y los pequeños mercados tuvieron más dificultades, respecto a la gestión, ya que los beneficios eran muy bajos. Partiendo de la primera tienda de Chinautla, el programa se desarrolló hasta incluir, en 1993, a 4 tiendas y a 15 pequeños mercados. Sin embargo, los mercados ofrecían a la población alimentos nutritivos a bajo costo y también información sobre la nutrición. Una de las ideas avanzadas para que estos mercados sean más eficientes financieramente era la creación de un centro similar al que había sido previsto para el abastecimiento de las farmacias.

Otro tipo de actividad generativa de ingresos que fue desarrollada es la cría de lechenos y de pollos. Una parte de la cría era consumida localmente, mientras la otra se vendía al exterior de la comunidad, ayudando así financieramente a las reproinsas . Como las tiendas, este tipo de actividad si no era efeciente financieramente, fue considerado por los coordinadores del programa como una manera para mejorar la alimentación y la seguridad alimentaria de las poblaciones de los asentamientos pobres.

Interés de la experiencia (enseñanzas, durabilidad, posibilidad de duplicar)

La intervención seguramente la más importante fue el trabajo con voluntarios de la comunidad para desarrollar un programa de atención de la salud en los asentamientos precarios.

Al principio estudiantes enfermeras administraron las medicinas antiparasitarias a los niños. Esto cambió a partir de 1986 con el desarrollo de una comunidad de voluntarios. Pronto se descubrió que los habitantes del Mezquital se habían repartido en pequeñas "áreas" que contaban con unas 50 familias. Entonces, se pidió a cada una de aquellas áreas de eligir un representante para que éste forme parte del comité. Sólo fueron eligidas mujeres, que decidieron llamarse "reproinsas ", es decir representantes de los proyectos de salud integral. Cada reproinsa estuvo encargada de dibujar el mapa de su área, apuntando todos los datos sociales y geográficos relevantes, dando así una idea precisa de los recursos disponibles en cada una de estas áreas - por ejemplo, un puesto de salud, una iglesia, un grifo público o una tienda - como de los riesgos existentes, tales los vertederos o arroyos de agua contaminada. Una vez los mapas realizados, las reproinsas se encontraron con el grupo técnico del COINAP para hablar de los problemas que habían identificado. En un primer lugar, se intentaron buscar soluciones sin ayuda exterior, para encontrar respuestas adaptadas a la realidad local. Sin embargo, había la conciencia de que las reproinsas sólo podrían tener un impacto inmediato sobre los efectos -por ejemplo, podrían reducir la importancia de las enfermedades diarréicas pero no podrían erradicar las causas de estas enfermedades-. De este modo se llegó a la conclusión de que cada reproinsa tenía que reunir datos suplementarios : información médica sobre las enfermedades crónicas más corrientes e información sobre la vida de las familias -por ejemplo si un miembro en particular de la familia bebía o se drogaba o si un niño había sido agraviado-.

La étapa siguiente consistió en preparar a las reproinsas para que emprendan las actividades consideradas como vitales para la comunidad. Cada reproinsa recibió una formación de un año, promovida por el equipo técnico del COINAP (que incluía enfermeras y médicos del Ministerio de la Salud, psicólogos y trabajadores sociales). La formación se concentraba exclusivamente en la prevención y en la detección.

Entonces las reproinsas empezaron el trabajo en su microzona. El trabajo más que todo constitía en la educación de la comunidad, a través de visitas a las casas de los vecinos, de las mujeres encintas, convenciéndolas de las ventajas de la lactancia materna. Además, una de las tareas de las reproinsas era promover las vacunas a destinación de los niños para evitarles enfermedades mortales. Poco a poco, la comunidad al interior de cada una de las microzonas, les fue tomando confianza a las reproinsas . Además, las reproinsas mantenían un registro de salud para todas las familias de la zona, podiendo saber si los niños estaban al día con sus vacunas o para cuando estaba previsto un nacimiento. Este sistema de seguimiento de salud único fue un real éxito. Es de mencionar aquel sistema informativo como una metodología para el monitoring de una gran parte de los proyectos de desarrollo.

Realmente las reproinsas se convirtieron en promotoras de salud (se realizaron folletos de información, canciones, representaciones teatrales sobre aspectos de salud...). Además, por lo general, en otros proyectos, se les asigna a las promotoras de salud un número demasiado elevado de personas de la comunidad, que les impide conocer a todas las necesidades. Tampoco por lo general son elegidas por la comunidad. Este nuevo sistema de representación local se reveló mucho más eficaz.

El éxito de este programa proviene del hecho fundamental de que los residentes ocupaban un papel esencial, siendo los actores y no objetos para los cuales instituciones exteriores planifican y hacen las cosas. Efectivamente, sólo cuando la gente toma conciencia de sus problemas, puede actuar para lograr cambios positivos. En esta persectiva, el personal técnico apoyaba a la comunidad unicamente en vista de facilitar el trabajo, en los aspectos en los cuales la participación de la comunidad no era esencial.

Las reproinsas definieron cuatro "requisitos" para lograr el éxito de un proyecto, la falta de uno de estos requisitos podiendo facilmente desembocar en un fracaso del proyecto:

- la organización de una parte de la comunidad;

- la participación de la comunidad a la initiativa;

- un proyecto capáz de autosostenerse, encontrando maneras de cubrir los costos;

- una coordinación interinstitucional.

Otro aspecto importantísimo es el modelo integrado de estas initiativas. Como las reproinsas aprendieron durante su formación, los probemas de salud no existen de manera aíslada, están vinculados con las condicione sanitarias.

Datos sobre el operador y sus socios

Operador del proyecto (dirección, teléfono, fax, e-mail)

UNICEF, Apartado Postal 525, Ciudad de Guatemala, GUATEMALA.

Fax : (502) 2 336317

Socios (dirección, teléfono, fax, e-mail)